Oraciones sobre Amor
Encuentra 49 oraciones sobre Amor para guiar, consolar y fortalecer tu fe.
Himno al amor
SI yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad, vengo á ser como metal que resuena, ó címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia; y si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo caridad, nada soy. Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer á pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo caridad, de nada me sirve. La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha; No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad; Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. La caridad nunca deja de ser: mas las profecías se han de acabar, y cesarán las lenguas, y la ciencia ha de ser quitada; Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; Mas cuando venga lo que es perfecto, entonces lo que es en parte será quitado. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fuí hombre hecho, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, en obscuridad; mas entonces veremos cara á cara: ahora conozco en parte; mas entonces conoceré como soy conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza, y la caridad, estas tres: empero la mayor de ellas es la caridad.
1 Corintios 13:1, 4-8, 13 (RV1909)
BíblicaDe tal manera amó Dios al mundo
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios á su Hijo al mundo para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.
Juan 3:16-17 (RV1909)
BíblicaEl amor perfecto
En amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor. Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero.
1 Juan 4:18-19 (RV1909)
BíblicaConocer el amor de Cristo
Que os dé, conforme á las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu. Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor, Podáis bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la longura y la profundidad y la altura, Y conocer el amor de Cristo, que excede á todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Efesios 3:16-19 (RV1909)
BíblicaEl amor es fuerte como la muerte
Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo: porque fuerte es como la muerte el amor; duro como el sepulcro el celo: sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor, de cierto lo menospreciaran.
Cantar de los Cantares 8:6-7 (RV1909)
BíblicaEn ti está la fuente de la vida
Jehová, hasta los cielos es tu misericordia; tu verdad hasta las nubes. Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: oh Jehová, al hombre y al animal conservas. ¡Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. Embriagarse han de la grosura de tu casa; y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. Porque contigo está el manantial de la vida: en tu luz veremos la luz.
Salmo 36:5-9 (RV1909)
BíblicaEl Señor tu Dios está en medio de ti
Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.
Sofonias 3:17 (RV1909)
BíblicaNada nos podrá separar
¿Quién nos apartará del amor de Cristo? tribulación? ó angustia? ó persecución? ó hambre? ó desnudez? ó peligro? ó cuchillo? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: somos estimados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 8:35, 37-39 (RV1909)
BíblicaEl gran mandamiento
Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Mateo 22:37-40 (RV1909)
BíblicaOración para que vuestro amor abunde
Y esto ruego, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, Para que discernáis lo mejor; que seáis sinceros y sin ofensa para el día de Cristo; Llenos de frutos de justicia, que son por Jesucristo, á gloria y loor de Dios.
Filipenses 1:9-11 (RV1909)
BíblicaQue el Señor haga crecer y abundar vuestro amor
Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y el Señor nuestro Jesucristo, encamine nuestro viaje á vosotros. Y á vosotros multiplique el Señor, y haga abundar el amor entre vosotros, y para con todos, como es también de nosotros para con vosotros; Para que sean confirmados vuestros corazones en santidad, irreprensibles delante de Dios y nuestro Padre, para la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.
1 Tesalonicenses 3:11-13 (RV1909)
BíblicaTarde te amé
Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé. Tú estabas dentro de mí y yo estaba fuera, y por fuera te buscaba. En mi deformidad me arrojaba sobre las cosas hermosas que Tú creaste. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo. Las cosas creadas me alejaban de Ti, y sin embargo, si no estuvieran en Ti, no existirían. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera. Brillaste y resplandeciste, y ahuyentaste mi ceguera. Exhalaste tu fragancia, y respiré, y ahora suspiro por Ti. Gusté de Ti, y ahora tengo hambre y sed de más. Me tocaste, y ardí en deseo de tu paz.
San Agustín de Hipona, Confesiones
SantoOh belleza siempre antigua, siempre nueva
Tarde te amé, oh Belleza siempre antigua, siempre nueva, tarde te amé. Y he aquí que tú estabas dentro de mí, y yo estaba fuera. Tú estabas conmigo, y yo no estaba contigo. Llamaste y clamaste a mí y rompiste mi sordera; enviaste tus rayos y brillaste sobre mí y ahuyentaste mi ceguera. Que te conozca, Señor, mi Conocedor; que te conozca así como soy conocido.
San Agustín, Confesiones (m. 430)
SantoOración de Santa Teresita del Niño Jesús
Oh Dios mío, te ofrezco todas las acciones de este día por las intenciones y para la gloria del Sagrado Corazón de Jesús. Deseo santificar cada latido de mi corazón, cada pensamiento, mis obras más sencillas, uniéndolas a sus méritos infinitos; y deseo reparar mis pecados arrojándolos en el horno de su amor misericordioso. Oh Dios mío, te pido para mí y para los que amo la gracia de cumplir perfectamente tu santa voluntad, de aceptar por amor a Ti las alegrías y las penas de esta vida pasajera, para que un día estemos unidos en el cielo por toda la eternidad. Amén.
Santa Teresita de Lisieux (m. 1897)
SantoOración por el fuego del amor
Dios eterno, Trinidad eterna, has hecho la Sangre de Cristo tan preciosa al compartir tu naturaleza divina. Eres un misterio tan profundo como el mar; cuanto más busco, más encuentro, y cuanto más encuentro, más te busco. Pero nunca puedo quedar satisfecha; lo que recibo siempre me dejará deseando más. Cuando llenas mi alma tengo un hambre aún mayor, y crezco más hambrienta de tu luz.
Santa Catalina de Siena, El Diálogo (m. 1380)
SantoOh Jesús, sé para mí
Oh Jesús, sé para mí no un Juez, sino un Salvador. Oh Jesús, que yo sea para Ti no un extraño, sino un amigo. Oh Jesús, hazme paciente en el sufrimiento, humilde en la prosperidad y agradecido en todas las cosas. Oh buen Jesús, concédeme la gracia de aferrarme a Ti cada vez más y de no ser jamás separado de Ti. Que viva para Ti, muera para Ti y descanse en Ti para siempre.
Basada en San Bernardo de Claraval (m. 1153)
SantoLlama de amor viva
Oh llama de amor viva, que tiernamente hieres de mi alma en el más profundo centro! Pues ya no eres esquiva, acaba ya, si quieres. Rompe la tela de este dulce encuentro. Oh cauterio suave! Oh regalada llaga! Oh mano blanda! Oh toque delicado, que a vida eterna sabe y toda deuda paga! Matando, muerte en vida la has trocado.
San Juan de la Cruz, Llama de amor viva (m. 1591)
SantoIrradiar a Cristo
Querido Jesús, ayúdame a esparcir tu fragancia dondequiera que vaya. Inunda mi alma con tu espíritu y tu vida. Penetra y posee todo mi ser de tal manera que mi vida sea solo un reflejo de la tuya. Brilla a través de mí y habita de tal modo en mí que cada alma con la que entre en contacto pueda sentir tu presencia en mi alma. Que miren hacia arriba y ya no me vean a mí, sino solo a Jesús. Quédate conmigo y entonces comenzaré a brillar como Tú brillas, para ser así una luz para los demás.
Atribuida al Beato John Henry Newman (m. 1890, dominio público)
SantoOración de descanso en Dios
Nos hiciste para Ti, oh Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti. Concédenos, Señor, conocer lo que debemos conocer, amar lo que debemos amar, alabar lo que más te agrada, valorar lo que es precioso a tus ojos, aborrecer lo que te ofende. No nos permitas juzgar según la vista de nuestros ojos, ni sentenciar según el oído de hombres ignorantes, sino discernir con juicio verdadero entre las cosas visibles y espirituales, y sobre todas las cosas, buscar siempre lo que es grato a tu voluntad.
San Agustín de Hipona, Confesiones y otros escritos
SantoTe amo, oh Señor, fortaleza mía
Al Músico principal: Salmo de David, siervo de Jehová, el cual profirió á Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte. En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos. Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él. Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos. Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies. Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento. Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos. Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes. Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego. Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó. Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz. Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas. Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fué mi apoyo. Y sacóme á anchura: libróme, porque se agradó de mí.
Salmo 18:1-3, 16, 19 (RV1909)
BíblicaAmo al Señor, porque ha oído mi voz
AMO á Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas. Porque ha inclinado á mí su oído, invocaréle por tanto en todos mis días. Rodeáronme los dolores de la muerte, me encontraron las angustias del sepulcro: angustia y dolor había yo hallado. Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Libra ahora, oh Jehová, mi alma. Clemente es Jehová y justo; sí, misericordioso es nuestro Dios. Jehová guarda á los sinceros: estaba yo postrado, y salvóme. Vuelve, oh alma mía, á tu reposo; porque Jehová te ha hecho bien. Pues tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, y mis pies de desbarrar. Andaré delante de Jehová en la tierra de los vivientes. Creí; por tanto hablé, estando afligido en gran manera. Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso. ¿Qué pagaré á Jehová por todos sus beneficios para conmigo? Tomaré la copa de la salud, é invocaré el nombre de Jehová. Ahora pagaré mis votos á Jehová delante de todo su pueblo. Estimada es en los ojos de Jehová la muerte de sus santos.
Salmo 116:1-7, 15 (RV1909)
BíblicaSu misericordia es para siempre
ALABAD á Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. Alabad al Dios de los dioses, porque para siempre es su misericordia. Alabad al Señor de los señores, porque para siempre es su misericordia. Al solo que hace grandes maravillas, porque para siempre es su misericordia. Al que hizo los cielos con entendimiento, porque para siempre es su misericordia. Al que tendió la tierra sobre las aguas, porque para siempre es su misericordia; Al que hizo las grandes luminarias, porque para siempre es su misericordia; El sol para que dominase en el día, porque para siempre es su misericordia; La luna y las estrellas para que dominasen en la noche, porque para siempre es su misericordia. Al que hirió á Egipto en sus primogénitos, porque para siempre es su misericordia. Al que sacó á Israel de en medio de ellos, porque para siempre es su misericordia; Con mano fuerte, y brazo extendido, porque para siempre es su misericordia. Al que dividió el mar Bermejo en partes, porque para siempre es su misericordia; E hizo pasar á Israel por medio de él, porque para siempre es su misericordia; Y arrojó á Faraón y á su ejército en el mar Bermejo, porque para siempre es su misericordia. Al que pastoreó á su pueblo por el desierto, porque para siempre es su misericordia. Al que hirió grandes reyes, porque para siempre es su misericordia; Y mató reyes poderosos, porque para siempre es su misericordia; A Sehón rey Amorrheo, porque para siempre es su misericordia; Y á Og rey de Basán, porque para siempre es su misericordia; Y dió la tierra de ellos en heredad, porque para siempre es su misericordia; En heredad á Israel su siervo, porque para siempre es su misericordia. El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, porque para siempre es su misericordia; Y nos rescató de nuestros enemigos, porque para siempre es su misericordia. El da mantenimiento á toda carne, porque para siempre es su misericordia. Alabad al Dios de los cielos: porque para siempre es su misericordia.
Salmo 136:1-5, 26 (RV1909)
BíblicaFormidable y maravillosamente fui formado
Al Músico principal: Salmo de David. OH Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos. Mi senda y mi acostarme has rodeado, y estás impuesto en todos mis caminos. Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me guarneciste, y sobre mí pusiste tu mano. Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; alta es, no puedo comprenderla. ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia? Si subiere á los cielos, allí estás tú: y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante á mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz. Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho. No fué encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fuí formado, y compaginado en lo más bajo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.
Salmo 139:1-3, 13-16 (RV1909)
BíblicaLa Oración Sacerdotal de Jesús
ESTAS cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique á ti; Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le diste. Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado. Yo te he glorificado en la tierra: he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de ti mismo con aquella gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti; Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son: Y todas mis cosas son tus cosas, y tus cosas son mis cosas: y he sido glorificado en ellas. Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese. Mas ahora vengo á ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, también los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico á mí mismo, para que también ellos sean santificados en verdad. Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste.
Juan 17:1-3, 14, 17, 20-21 (RV1909)
BíblicaPadre, perdónalos
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.
Lucas 23:34 (RV1909)
BíblicaAve María
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Oración tradicional católica basada en Lucas 1,28.42
TradicionalBendición nupcial tradicional
Dios, Padre eterno, os conserve en el amor mutuo, para que la paz de Cristo habite en vosotros y esté siempre en vuestro hogar. Que seáis bendecidos en vuestros hijos, y que el amor que les prodigáis os sea devuelto cien veces más. Que la paz de Cristo viva siempre en vuestros corazones y en vuestro hogar. Que tengáis verdaderos amigos que os acompañen tanto en la alegría como en el dolor. Que estéis siempre dispuestos a ayudar y consolar a todos los que acudan a vosotros en su necesidad. Que las bendiciones prometidas a los compasivos sean vuestras en abundancia.
Bendición nupcial cristiana tradicional
TradicionalCristo no tiene cuerpo
Cristo no tiene cuerpo sino el tuyo, ni manos, ni pies en la tierra sino los tuyos. Tuyos son los ojos con los que mira con compasión a este mundo. Tuyos son los pies con los que camina para hacer el bien. Tuyas son las manos con las que bendice al mundo entero. Tuyas son las manos, tuyos son los pies, tuyos son los ojos, tú eres su cuerpo. Cristo no tiene ahora cuerpo sino el tuyo, ni manos, ni pies en la tierra sino los tuyos. Tuyos son los ojos con los que mira con compasión a este mundo. Cristo no tiene ahora otro cuerpo en la tierra sino el tuyo.
Atribuida a Santa Teresa de Ávila
SantoOración tradicional por el matrimonio
Oh Dios, que has consagrado la alianza del matrimonio de tal modo que en ella se representa la unión espiritual entre Cristo y su Iglesia: Envía tu bendición sobre estos tus siervos, para que se amen, se honren y se cuiden mutuamente en fidelidad y paciencia, en sabiduría y verdadera piedad, para que su hogar sea un refugio de bendición y paz. Por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.
Bendición matrimonial tradicional (tradición del Libro de Oración Común)
TradicionalOración de San Francisco
Señor, hazme un instrumento de tu paz. Donde haya odio, siembre yo amor; donde haya ofensa, perdón; donde haya duda, fe; donde haya desesperación, esperanza; donde haya tinieblas, luz; y donde haya tristeza, alegría. Oh, Divino Maestro, concédeme que no busque tanto ser consolado como consolar; ser comprendido como comprender; ser amado como amar. Porque dando es como recibimos; perdonando es como somos perdonados; y muriendo es como nacemos a la vida eterna.
Oración tradicional atribuida a San Francisco de Asís
TradicionalDios, tú eres mi Dios
Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, en tierra de sequedad y transida sin aguas; Para ver tu fortaleza y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. Porque mejor es tu misericordia que la vida: mis labios te alabarán. Así te bendeciré en mi vida: en tu nombre alzaré mis manos. Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de júbilo te alabará mi boca,
Salmo 63:1-5 (RV1909)
BíblicaAlabad al Señor, naciones todas
ALABAD á Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadle. Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya.
Salmo 117 (RV1909)
BíblicaOración tradicional por los amigos
Dios de amor, que nos has dado el don de la amistad, te damos gracias por los compañeros que has puesto en nuestras vidas. Que seamos leales y fieles, llevando las cargas los unos de los otros y compartiendo las alegrías. Danos la gracia de perdonar con prontitud y de amar con generosidad. Que nuestras amistades estén arraigadas en ti, para que por medio de ellas crezcamos en fe, esperanza y amor. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Oración tradicional por los amigos
TradicionalSuscipe de San Ignacio
Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo retorno. Todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que esta me basta.
San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales
SantoNo temas, porque yo te redimí
Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo Jehová Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador: á Egipto he dado por tu rescate, á Etiopía y á Seba por ti.
Isaias 43:1-3 (RV1909)
BíblicaEl fruto del Espíritu
Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley. Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias. Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.
Galatas 5:22-25 (RV1909)
BíblicaPermaneced en mí
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. El que en mí no estuviere, será echado fuera como mal pámpano, y se secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y arden. Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me amó, también yo os he amado: estad en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
Juan 15:5, 9-11 (RV1909)
BíblicaCristo vive en mí
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.
Galatas 2:20 (RV1909)
BíblicaAlma de Cristo
Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. Oh buen Jesús, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti, para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén.
Oración tradicional católica (siglo XIV)
TradicionalOración antes de la Sagrada Comunión
Señor, no soy digno de que entres en mi morada, pero una palabra tuya bastará para sanarme. Creo que estás verdaderamente presente en este Santísimo Sacramento. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón por mis pecados y la gracia de recibirte dignamente. Concede que esta Comunión me acerque más a Ti y a mi prójimo.
Oración tradicional antes de la Comunión (basada en Mateo 8,8)
TradicionalOración de San Juan Crisóstomo antes de la Comunión
Oh Señor mi Dios, sé que no soy digno ni suficiente para que entres bajo el techo de la casa de mi alma, pues todo está desolado y en ruinas, y no tienes en mí un lugar adecuado donde reclinar tu cabeza. Pero así como desde las alturas de tu gloria te humillaste, soporta ahora mi humildad. Como te dignaste yacer en un pesebre en una cueva, dígnate también entrar en el pesebre de mi indigna alma y cuerpo.
San Juan Crisóstomo (m. 407)
SantoOración de Santa Edith Stein
Oh Dios mío, llena mi alma de santa alegría, valor y fuerza para servirte. Enciende tu amor en mí y camina conmigo por el próximo tramo del camino que tengo ante mí. No veo muy lejos, pero cuando llegue donde ahora se cierra el horizonte, se abrirá una nueva perspectiva, y la recibiré con paz.
Santa Edith Stein (m. 1942)
SantoEl Elixir
Enséñame, Dios mío y Rey, en todas las cosas a verte a ti, y lo que hago en cualquier cosa, hacerlo como para ti. Un hombre que mira un cristal puede detener en él sus ojos; o, si lo prefiere, traspasarlo, y entonces contemplar el cielo. Todos pueden de ti participar: nada hay tan humilde que con esta tintura, 'por amor a ti', no se haga limpio y resplandeciente. Un siervo con esta cláusula hace divino el trabajo; quien barre una habitación como por tus leyes, hace noble eso y la acción.
George Herbert, El Templo (m. 1633, dominio público)
SantoBendice, alma mía, al Señor
Salmo de David. BENDICE, alma mía, á Jehová; y bendigan todas mis entrañas su santo nombre. Bendice, alma mía á Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.
Salmo 103:1-5 (RV1909)
BíblicaPara siempre cantaré las misericordias del Señor
Masquil de Ethán Ezrahita. LAS misericordias de Jehová cantaré perpetuamente: en generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca. Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; en los mismos cielos apoyarás tu verdad. Hice alianza con mi escogido; juré á David mi siervo, diciendo: Para siempre confirmaré tu simiente, y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.) Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh Jehová; tu verdad también en la congregación de los santos. Porque ¿quién en los cielos se igualará con Jehová? ¿quién será semejante á Jehová entre los hijos de los potentados? Dios terrible en la grande congregación de los santos, y formidable sobre todos cuantos están alrededor suyo. Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú? Poderoso eres, Jehová, y tu verdad está en torno de ti. Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas. Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos. Tuyos los cielos, tuya también la tierra: el mundo y su plenitud, tú lo fundaste. Al aquilón y al austro tú los criaste: Tabor y Hermón cantarán en tu nombre. Tuyo el brazo con valentía; fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra. Justicia y juicio son el asiento de tu trono: misericordia y verdad van delante de tu rostro. Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro.
Salmo 89:1-2, 5-6, 15 (RV1909)
BíblicaLa gracia del Señor Jesucristo
La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la participación del Espíritu Santo sea con todos vosotros. Amén.
2 Corintios 13:14 (RV1909)
BíblicaQue el Señor de paz os dé paz
Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.
2 Tesalonicenses 3:16 (RV1909)
BíblicaOración de la Divina Misericordia
Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas, y el océano de misericordia se abrió para el mundo entero. Oh Fuente de Vida, insondable Divina Misericordia, envuelve al mundo entero y derrámarte sobre nosotros. Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, míranos con bondad y acrecienta tu misericordia en nosotros, para que en los momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que con gran confianza nos sometamos a tu santa voluntad, que es Amor y Misericordia.
Diario de Santa Faustina Kowalska (m. 1938, dominio público)
Tradicional
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