Oraciones sobre Fortaleza
Encuentra 49 oraciones sobre Fortaleza para guiar, consolar y fortalecer tu fe.
Los que esperan en el Señor
¿No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el cual crió los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los mancebos se fatigan y se cansan, los mozos flaquean y caen: Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Isaias 40:28-31 (RV1909)
BíblicaTodo lo puedo en Cristo
No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo. Sé estar humillado, y sé tener abundancia: en todo y por todo estoy enseñado, así para hartura como para hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:11-13 (RV1909)
BíblicaSé fuerte y valiente, no temas
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará. Y llamó Moisés á Josué, y díjole á vista de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo á la tierra que juró Jehová á sus padres que les había de dar, y tú se la harás heredar. Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.
Deuteronomio 31:6, 8 (RV1909)
BíblicaDios es nuestro amparo
Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; aunque se traspasen los montes al corazón de la mar. Bramarán, turbaránse sus aguas; temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.) Del río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, el santuario de las tiendas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida: Dios la ayudará al clarear la mañana. Bramaron las gentes, titubearon los reinos; dió él su voz, derritióse la tierra. Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.) Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra. Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego. Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra.
Salmo 46:1-3, 10-11 (RV1909)
BíblicaDios no nos ha dado espíritu de temor
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza. Por tanto no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo; antes sé participante de los trabajos del evangelio según la virtud de Dios, Que nos salvó y llamó con vocación santa, no conforme á nuestras obras, mas según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
2 Timoteo 1:7-9 (RV1909)
BíblicaTe amo, oh Señor, fortaleza mía
Al Músico principal: Salmo de David, siervo de Jehová, el cual profirió á Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte. En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos. Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él. Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos. Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies. Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento. Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos. Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes. Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego. Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó. Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz. Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas. Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fué mi apoyo. Y sacóme á anchura: libróme, porque se agradó de mí.
Salmo 18:1-3, 16, 19 (RV1909)
BíblicaEl Señor te oiga en el día de la angustia
Al Músico principal: Salmo de David. OIGATE Jehová en el día de conflicto; defiéndate el nombre del Dios de Jacob. Envíete ayuda desde el santuario, y desde Sión te sostenga. Haga memoria de todos tus presentes, y reduzca á ceniza tu holocausto. (Selah.) Déte conforme á tu corazón, y cumpla todo tu consejo. Nosotros nos alegraremos por tu salud, y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios: cumpla Jehová todas tus peticiones.
Salmo 20:1-5 (RV1909)
BíblicaBendito sea el Señor, mi roca
Salmo de David. BENDITO sea Jehová, mi roca, que enseña mis manos á la batalla, y mis dedos á la guerra: Misericordia mía y mi castillo, altura mía y mi libertador, escudo mío, en quien he confiado; el que allana mi pueblo delante de mí. Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿ó el hijo del hombre, para que lo estimes? El hombre es semejante á la vanidad: sus días son como la sombra que pasa. Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende: toca los montes, y humeen. Despide relámpagos, y disípalos; envía tus saetas, y contúrbalos. Envía tu mano desde lo alto; redímeme, y sácame de las muchas aguas, de la mano de los hijos extraños; Cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira. Oh Dios, á ti cantaré canción nueva: con salterio, con decacordio cantaré á ti.
Salmo 144:1-4, 9 (RV1909)
BíblicaCántico de liberación de David
Y dijo: Jehová es mi roca, y mi fortaleza, y mi libertador; Dios de mi roca, en él confiaré: mi escudo, y el cuerno de mi salud, mi fortaleza, y mi refugio; mi salvador, que me librarás de violencia. Invocaré á Jehová, digno de ser loado, y seré salvo de mis enemigos. Cuando me cercaron ondas de muerte, y arroyos de iniquidad me asombraron, Me rodearon los dolores del infierno, y me tomaron descuidado lazos de muerte. Tuve angustia, invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: y él oyó mi voz desde su templo; llegó mi clamor á sus oídos. La tierra se removió, y tembló; los fundamentos de los cielos fueron movidos, y se estremecieron, porque él se airó. Subió humo de sus narices, y de su boca fuego consumidor, por el cual se encendieron carbones. Y abajó los cielos, y descendió: una oscuridad debajo de sus pies. Subió sobre el querubín, y voló: aparecióse sobre las alas del viento. Puso tinieblas alrededor de sí á modo de pabellones; aguas negras y espesas nubes. Del resplandor de su presencia se encendieron ascuas ardientes. Jehová tronó desde los cielos, y el Altísimo dió su voz; Arrojó saetas, y desbaratólos; relampagueó, y consumiólos. Entonces aparecieron los manantiales de la mar, y los fundamentos del mundo fueron descubiertos, á la reprensión de Jehová, al resoplido del aliento de su nariz. Extendió su mano de lo alto, y arrebatóme, y sacóme de copiosas aguas.
2 Samuel 22:2-4, 7, 17 (RV1909)
BíblicaMi gracia te basta
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.
2 Corintios 12:9 (RV1909)
BíblicaCorramos con paciencia
POR tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta, Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse á la diestra del trono de Dios.
Hebreos 12:1-2 (RV1909)
BíblicaTenemos este tesoro en vasos de barro
Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros: Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos; Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos; Llevando siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados á muerte por Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida. Empero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme á lo que está escrito: Creí, por lo cual también hablé: nosotros también creemos, por lo cual también hablamos; Estando ciertos que el que levantó al Señor Jesús, á nosotros también nos levantará por Jesús, y nos pondrá con vosotros. Porque todas estas cosas padecemos por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en el hacimiento de gracias sobreabunde á gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día. Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria;
2 Corintios 4:7-9, 16-17 (RV1909)
BíblicaCastillo fuerte es nuestro Dios
Castillo fuerte es nuestro Dios, defensa y buen escudo. Con su poder nos librará en todo trance agudo. Con furia y con afán acósanos Satán; por armas deja ver astucia y gran poder, cual él no hay en la tierra. Nuestro valor es nada aquí, con él todo es perdido; mas por nosotros pugnará de Dios el Escogido. ¿Sabéis quién es? Jesús, el que venció en la cruz, Señor de Sabaot, y pues él solo es Dios, él triunfa en la batalla.
Martín Lutero, Ein feste Burg (1529, dominio público)
SantoSé fuerte y valiente, no temas
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
Josue 1:9 (RV1909)
BíblicaYo he vencido al mundo
Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.
Juan 16:33 (RV1909)
BíblicaOración por denuedo
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y da á tus siervos que con toda confianza hablen tu palabra; Que extiendas tu mano á que sanidades, y milagros, y prodigios sean hechos por el nombre de tu santo Hijo Jesús.
Hechos 4:29-30 (RV1909)
BíblicaOración para ser llenos del conocimiento de su voluntad
Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia; Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios: Corroborados de toda fortaleza, conforme á la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo; Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz:
Colosenses 1:9-12 (RV1909)
BíblicaOye mi clamor
Salmo de David. A TI clamaré, oh Jehová, fortaleza mía: no te desentiendas de mí; porque no sea yo, dejándome tú, semejante á los que descienden al sepulcro. Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad. No me arrebates á una con los malos, y con los que hacen iniquidad: los cuales hablan paz con sus prójimos, y la maldad está en su corazón. Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: dales conforme á la obra de sus manos, dales su paga. Porque no atendieron á las obras de Jehová, ni al hecho de sus manos, derribarálos, y no los edificará. Bendito Jehová, que oyó la voz de mis ruegos. Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré. Jehová es su fuerza, y la fortaleza de las saludes de su ungido.
Salmo 28:1-2, 7-8 (RV1909)
BíblicaLlévame a la roca que es más alta
Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. OYE, oh Dios, mi clamor; á mi oración atiende. Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: á la peña más alta que yo me conduzcas. Porque tú has sido mi refugio, y torre de fortaleza delante del enemigo. Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.
Salmo 61:1-4 (RV1909)
BíblicaTe doy gracias con todo mi corazón
Salmo de David. ALABARTE he con todo mi corazón: delante de los dioses te cantaré salmos. Encorvaréme al templo de tu santuario, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad: porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas. En el día que clamé, me respondiste; esforzásteme con fortaleza en mi alma. Confesarte han, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, cuando habrán oído los dichos de tu boca. Y cantarán de los caminos de Jehová: que la gloria de Jehová es grande. Porque el alto Jehová atiende al humilde; mas al altivo mira de lejos. Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y salvaráme tu diestra.
Salmo 138 (RV1909)
BíblicaOración de Jacob: No te dejaré ir si no me bendices
Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete á tu tierra y á tu parentela, y yo te haré bien; Menor soy que todas las misericordias, y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; que con mi bordón pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos cuadrillas. Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga quizá, y me hiera la madre con los hijos. Y tú has dicho: Yo te haré bien, y pondré tu simiente como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud. Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino á la mano un presente para su hermano Esaú: Doscientas cabras y veinte machos de cabrío, doscientas ovejas y veinte carneros, Treinta camellas paridas, con sus hijos, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos. Y entrególo en mano de sus siervos, cada manada de por sí; y dijo á sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada. Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿De quién eres? ¿y adónde vas? ¿y para quién es esto que llevas delante de ti? Entonces dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía á mi señor Esaú; y he aquí también él viene tras nosotros. Y mandó también al segundo, y al tercero, y á todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme á esto hablaréis á Esaú, cuando le hallareis. Y diréis también: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro: quizá le seré acepto. Y pasó el presente delante de él; y él durmió aquella noche en el campamento. Y levantóse aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. Tomólos pues, y pasólos el arroyo, é hizo pasar lo que tenía. Y quedóse Jacob solo, y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y como vió que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y descoyuntóse el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, que raya el alba. Y él dijo: No te dejaré, si no me bendices.
Génesis 32:9-11, 26 (RV1909)
BíblicaOración de Josafat
Y dijo: Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos, y te enseñoreas en todos los reinos de las Gentes? ¿no está en tu mano tal fuerza y potencia, que no hay quien te resista? Dios nuestro, ¿no echaste tú los moradores de aquesta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste á la simiente de Abraham tu amigo para siempre? Y ellos han habitado en ella, y te han edificado en ella santuario á tu nombre, diciendo: Si mal viniere sobre nosotros, ó espada de castigo, ó pestilencia, ó hambre, presentarnos hemos delante de esta casa, y delante de ti, (porque tu nombre está en esta casa,) y de nuestras tribulaciones clamaremos á ti, y tú nos oirás y salvarás. Ahora pues, he aquí los hijos de Ammón y de Moab, y los del monte de Seir, á la tierra de los cuales no quisiste que pasase Israel cuando venían de la tierra de Egipto, sino que se apartasen de ellos, y no los destruyesen; He aquí ellos nos dan el pago, viniendo á echarnos de tu heredad, que tú nos diste á poseer. ¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas á ti volvemos nuestros ojos.
2 Cronicas 20:6, 12 (RV1909)
BíblicaLa armadura de Dios
Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo.
Efesios 6:10-13 (RV1909)
BíblicaOración a San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno, con el divino poder, a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
Papa León XIII (1886, dominio público)
TradicionalNo me desampares en la vejez
EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confuso para siempre. Hazme escapar, y líbrame en tu justicia: inclina tu oído y sálvame. Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: mandado has que yo sea salvo; porque tú eres mi roca, y mi fortaleza. Dios mío, líbrame de la mano del impío, de la mano del perverso y violento. Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: seguridad mía desde mi juventud. Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza. Como prodigio he sido á muchos; y tú mi refugio fuerte. Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día. No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares. Porque mis enemigos han tratado de mí; y los que acechan mi alma, consultaron juntamente, Diciendo: Dios lo ha dejado: perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre. Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro. Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan. Mas yo siempre esperaré, y añadiré sobre toda tu alabanza. Mi boca publicará tu justicia y tu salud todo el día, aunque no sé el número de ellas.
Salmo 71:1-3, 9, 14-15 (RV1909)
BíblicaEl Señor reina, se vistió de majestad
JEHOVÁ reina, vistióse de magnificencia, vistióse Jehová, ciñóse de fortaleza; afirmó también el mundo, que no se moverá. Firme es tu trono desde entonces: tú eres eternalmente. Alzaron los ríos, oh Jehová, alzaron los ríos su sonido; alzaron los ríos sus ondas. Jehová en las alturas es más poderoso que el estruendo de las muchas aguas, más que las recias ondas de la mar. Tus testimonios son muy firmes: la santidad conviene á tu casa, oh Jehová, por los siglos y para siempre.
Salmo 93 (RV1909)
BíblicaNo confiéis en los príncipes
Aleluya. ALABA, oh alma mía, á Jehová. Alabaré á Jehová en mi vida: cantaré salmos á mi Dios mientras viviere. No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud. Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: en aquel día perecerán sus pensamientos. Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza es en Jehová su Dios: El cual hizo los cielos y la tierra, la mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda verdad para siempre; Que hace derecho á los agraviados; que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados;
Salmo 146:1-7 (RV1909)
BíblicaNo temas
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaias 41:10 (RV1909)
BíblicaEl Cántico de Moisés
ENTONCES cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico á Jehová, y dijeron: Cantaré yo á Jehová, porque se ha magnificado grandemente, echando en la mar al caballo y al que en él subía. Jehová es mi fortaleza, y mi canción, y hame sido por salud: éste es mi Dios, y á éste engrandeceré; Dios de mi padre, y á éste ensalzaré. Jehová, varón de guerra; Jehová es su nombre. Los carros de Faraón y á su ejército echó en la mar; y sus escogidos príncipes fueron hundidos en el mar Bermejo. Los abismos los cubrieron; como piedra descendieron á los profundos. Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en fortaleza; tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo. Y con la grandeza de tu poder has trastornado á los que se levantaron contra ti: enviaste tu furor; los tragó como á hojarasca. Con el soplo de tus narices se amontonaron las aguas; paráronse las corrientes como en un montón; los abismos se cuajaron en medio de la mar. El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos; mi alma se henchirá de ellos; sacaré mi espada, destruirlos ha mi mano. Soplaste con tu viento, cubriólos la mar: hundiéronse como plomo en las impetuosas aguas. ¿Quién como tú, Jehová, entre los dioses? ¿quién como tú, magnífico en santidad, terrible en loores, hacedor de maravillas? Extendiste tu diestra; la tierra los tragó. Condujiste en tu misericordia á este pueblo, al cual salvaste; llevástelo con tu fortaleza á la habitación de tu santuario.
Exodo 15:1-2, 11, 13 (RV1909)
BíblicaEl que habita al abrigo del Altísimo
EL que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré. Y él te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad. No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día; Ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que en medio del día destruya. Caerán á tu lado mil, y diez mil á tu diestra: mas á ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos. Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.
Salmo 91:1-6, 9-11 (RV1909)
BíblicaEl Señor es mi luz
Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío. Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca. Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé á Jehová. Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme. Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová. No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud. Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá. Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, á causa de mis enemigos. No me entregues á la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.
Salmo 27:1, 3-4, 14 (RV1909)
BíblicaCantad al Señor cántico nuevo, su alabanza en la congregación
Aleluya. CANTAD á Jehová canción nueva: su alabanza sea en la congregación de los santos. Alégrese Israel en su Hacedor: los hijos de Sión se gocen en su Rey. Alaben su nombre con corro: con adufe y arpa á él canten. Porque Jehová toma contentamiento con su pueblo: hermoseará á los humildes con salud. Gozarse han los píos con gloria: cantarán sobre sus camas.
Salmo 149:1-5 (RV1909)
Bíblica¡Levántate, oh Señor!
Y fué, que en moviendo el arca, Moisés decía: Levántate, Jehová, y sean disipados tus enemigos, y huyan de tu presencia los que te aborrecen. Y cuando ella asentaba, decía: Vuelve, Jehová, á los millares de millares de Israel.
Numeros 10:35-36 (RV1909)
BíblicaCristo vive en mí
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.
Galatas 2:20 (RV1909)
BíblicaParticipantes de la naturaleza divina
Como todas las cosas que pertenecen á la vida y á la piedad nos sean dadas de su divina potencia, por el conocimiento de aquel que nos ha llamado por su gloria y virtud: Por las cuales nos son dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huído de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia.
2 Pedro 1:3-4 (RV1909)
BíblicaAlzaré mis ojos a los montes
Cántico gradual. ALZARÉ mis ojos á los montes, de donde vendrá mi socorro. Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda á Israel. Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra á tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal: él guardará tu alma.
Salmo 121 (RV1909)
BíblicaTú eres escudo alrededor de mí
Salmo de David, cuando huía de delante de Absalom su hijo. ¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! muchos se levantan contra mí. Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.) Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: mi gloria, y el que ensalza mi cabeza. Con mi voz clamé á Jehová, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.) Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo. No temeré de diez millares de pueblos, que pusieren cerco contra mí.
Salmo 3:1-6 (RV1909)
BíblicaEn Dios confío, no temeré
Al Músico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath. TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: me oprime combatiéndome cada día. Apúranme mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo. En el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere. Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal. Reúnense, escóndense, miran ellos atentamente mis pasos, esperando mi vida. ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos. Mis huídas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están ellas en tu libro? Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: en esto conozco que Dios es por mí.
Salmo 56:1-4, 8-9 (RV1909)
BíblicaVenid y ved las obras de Dios
Al Músico principal: Cántico: Salmo. ACLAMAD á Dios con alegría, toda la tierra: Cantad la gloria de su nombre: poned gloria en su alabanza. Decid á Dios: ¡Cuán terribles tus obras! Por lo grande de tu fortaleza te mentirán tus enemigos. Toda la tierra te adorará, y cantará á ti; cantarán á tu nombre. (Selah.) Venid, y ved las obras de Dios, terrible en hechos sobre los hijos de los hombres. Volvió la mar en seco; por el río pasaron á pie; allí en él nos alegramos. El se enseñorea con su fortaleza para siempre: sus ojos atalayan sobre las gentes: los rebeldes no serán ensalzados. (Selah.) Bendecid, pueblos, á nuestro Dios, y haced oir la voz de su alabanza. El es el que puso nuestra alma en vida, y no permitió que nuestros pies resbalasen. Porque tú nos probaste, oh Dios: ensayástenos como se afina la plata. Nos metiste en la red; pusiste apretura en nuestros lomos. Hombres hiciste subir sobre nuestra cabeza; entramos en fuego y en aguas, y sacástenos á hartura. Entraré en tu casa con holocaustos: te pagaré mis votos, Que pronunciaron mis labios, y habló mi boca, cuando angustiado estaba. Holocaustos de cebados te ofreceré, con perfume de carneros: sacrificaré bueyes y machos cabríos. (Selah.) Venid, oid todos los que teméis á Dios, y contaré lo que ha hecho á mi alma. A él clamé con mi boca, y ensalzado fué con mi lengua. Si en mi corazón hubiese yo mirado á la iniquidad, el Señor no me oyera. Mas ciertamente me oyó Dios; antendió á la voz de mi súplica.
Salmo 66:1-3, 5, 8-9, 20 (RV1909)
BíblicaEl Señor reina, regocíjese la tierra
JEHOVÁ reinó: regocíjese la tierra: alégrense las muchas islas. Nube y oscuridad alrededor de él: justicia y juicio son el asiento de su trono. Fuego irá delante de él, y abrasará en derredor sus enemigos. Sus relámpagos alumbraron el mundo: la tierra vió, y estremecióse. Los montes se derritieron como cera delante de Jehová, delante del Señor de toda la tierra. Los cielos denunciaron su justicia, y todos los pueblos vieron su gloria. Avergüéncense todos los que sirven á las imágenes de talla, los que se alaban de los ídolos: los dioses todos á él se encorven. Oyó Sión, y alegróse; y las hijas de Judá, oh Jehová, se gozaron por tus juicios. Porque tú, Jehová, eres alto sobre toda la tierra: eres muy ensalzado sobre todos los dioses. Los que á Jehová amáis, aborreced el mal: guarda él las almas de sus santos; de mano de los impíos los libra. Luz está sembrada para el justo, y alegría para los rectos de corazón. Alegraos, justos, en Jehová: y alabad la memoria de su santidad.
Salmo 97:1-2, 11-12 (RV1909)
BíblicaSé que todo lo puedes
Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin ciencia? por tanto yo denunciaba lo que no entendía; cosas que me eran ocultas, y que no las sabía. Oye, te ruego, y hablaré: te preguntaré, y tú me enseñarás. De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en el polvo y en la ceniza.
Job 42:2-3, 5-6 (RV1909)
BíblicaEl Señor es bueno, fortaleza en el día de la angustia
Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.
Nahum 1:7 (RV1909)
BíblicaConocer el amor de Cristo
Que os dé, conforme á las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu. Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor, Podáis bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la longura y la profundidad y la altura, Y conocer el amor de Cristo, que excede á todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Efesios 3:16-19 (RV1909)
BíblicaA Aquel que puede hacer mucho más
Y á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en nosotros, A él sea gloria en la iglesia por Cristo Jesús, por todas edades del siglo de los siglos. Amén.
Efesios 3:20-21 (RV1909)
BíblicaId y haced discípulos de todas las naciones
Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Mateo 28:18-20 (RV1909)
BíblicaQue el Señor de paz os dé paz
Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.
2 Tesalonicenses 3:16 (RV1909)
BíblicaOración por la Protección de Dios
Oh Señor, te suplicamos que nos escuches con misericordia, y concede que nosotros, a quienes has dado un ferviente deseo de orar, seamos defendidos y consolados por tu poderosa ayuda en todos los peligros y adversidades. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Libro de Oración Común (1662, dominio público)
TradicionalOración de confianza de Santa Teresa
Oh Señor mío, qué cierto es que quien trabaja para Ti recibe como pago tribulaciones. Y qué precio tan precioso para quienes te aman, si comprendiéramos su valor. No buscaríamos otro tesoro si supiéramos cuánto nos ayuda.
Santa Teresa de Ávila, Camino de Perfección (m. 1582)
SantoCoraza de San Patricio (Me levanto hoy)
Me levanto hoy con el poder del nombre de la Trinidad, invocando a la misma, la Trinidad en Unidad y la Unidad en Trinidad. Me levanto hoy con el poder de Dios para sostenerme y guiarme, su ojo para vigilarme, su fuerza para defenderme, su oído para escuchar mis necesidades; la sabiduría de mi Dios para enseñarme, su mano para guiarme, su escudo para protegerme; la Palabra de Dios para darme elocuencia, su ejército celestial para ser mi guardia.
Coraza de San Patricio (Lorica de San Patricio, siglo V)
Santo
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