Oraciones sobre Oración diaria
Encuentra 50 oraciones sobre Oración diaria para guiar, consolar y fortalecer tu fe.
El Padre Nuestro
Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Mateo 6:9-13 (RV1909)
BíblicaOfrenda de la Mañana
Oh Jesús, por medio del Corazón Inmaculado de María, te ofrezco mis oraciones, obras, alegrías y sufrimientos de este día por todas las intenciones de tu Sagrado Corazón, en unión con el Santo Sacrificio de la Misa en todo el mundo, por la salvación de las almas, la reparación de los pecados, la reunión de todos los cristianos, y en particular por las intenciones del Santo Padre en este mes. Amén.
Oración tradicional católica
TradicionalEl Señor es mi pastor
Salmo de David. JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.
Salmo 23 (RV1909)
BíblicaOfrenda diaria de San Ignacio
Señor Jesucristo, toma toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Todo lo que tengo y poseo Tú me lo has dado. Te lo devuelvo todo para que sea gobernado por tu voluntad. Tu gracia y tu amor son riqueza suficiente para mí. Dame esto, Señor Jesús, y no pido nada más.
San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales (m. 1556)
SantoOración para la vida diaria
Señor, no sé qué pedirte. Solo tú sabes lo que necesito. Tú me amas más de lo que yo sé amarme a mí mismo. Ayúdame a ver mis verdaderas necesidades, que me están ocultas. No me atrevo a pedir ni una cruz ni un consuelo. Solo estoy ante ti con el corazón abierto. Visítame y ayúdame, por tu gran misericordia. Hiéreme y sáname, derríbame y levántame. Adoro todos tus designios sin conocerlos. Callo. Me ofrezco a ti. Me entrego a ti. No tendría otro deseo que cumplir tu voluntad. Enséñame a orar. Ora tú mismo en mí.
Metropolita Filareto de Moscú (m. 1867)
SantoDios, tú eres mi Dios
Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, en tierra de sequedad y transida sin aguas; Para ver tu fortaleza y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. Porque mejor es tu misericordia que la vida: mis labios te alabarán. Así te bendeciré en mi vida: en tu nombre alzaré mis manos. Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de júbilo te alabará mi boca,
Salmo 63:1-5 (RV1909)
BíblicaPresentad vuestros cuerpos en sacrificio
ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto. Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Romanos 12:1-2 (RV1909)
BíblicaLas Bienaventuranzas
Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios. Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
Mateo 5:3-10 (RV1909)
BíblicaAve María
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Oración tradicional católica basada en Lucas 1,28.42
TradicionalAcordaos
Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia o reclamado vuestro socorro, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Virgen de las vírgenes, Madre mía. A Vos vengo, ante Vos me presento, pecador y afligido. Oh Madre del Verbo Encarnado, no desechéis mis súplicas, sino escuchadlas benignamente y dignaos atenderlas. Amén.
Oración tradicional católica (anterior a 1500)
TradicionalEl Ángelus
El Ángel del Señor anunció a María, y concibió por obra del Espíritu Santo. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Infunde, Señor, tu gracia en nuestras almas, para que los que hemos conocido, por el anuncio del ángel, la encarnación de tu Hijo Jesucristo, lleguemos por su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Oración tradicional católica (medieval)
TradicionalAlma de Cristo
Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. Oh buen Jesús, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti, para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén.
Oración tradicional católica (siglo XIV)
TradicionalOración por toda condición humana
Oh Dios, Creador y Preservador de todo el género humano, te suplicamos humildemente por toda clase y condición de hombres, que te dignes darles a conocer tus caminos y tu salvación a todas las naciones. Especialmente oramos por el bienestar de la santa Iglesia universal, para que sea guiada y gobernada por tu buen Espíritu, de modo que todos los que profesan y se llaman cristianos sean conducidos por el camino de la verdad. Amén.
Libro de Oración Común (1662, dominio público)
TradicionalOración de San Basilio el Grande
Oh Dios, Señor de los ejércitos, Creador del cielo y de la tierra, mira a tus siervos que levantan sus manos y sus ojos al cielo. Líbranos de todo asalto del enemigo. Concédenos tu misericordia. No buscamos ayuda de ninguna otra fuente, sino que esperamos solo en Ti. Guarda nuestras almas, protege nuestras vidas. Dirige nuestras intenciones, santifica nuestros pensamientos y condúcenos a la perfección. Ayúdanos en nuestra debilidad y sálvanos de todos los peligros concediéndonos gracia, misericordia y compasión por aquellos que Tú has creado.
San Basilio el Grande (m. 379)
SantoOración antes de la Sagrada Comunión
Señor, no soy digno de que entres en mi morada, pero una palabra tuya bastará para sanarme. Creo que estás verdaderamente presente en este Santísimo Sacramento. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón por mis pecados y la gracia de recibirte dignamente. Concede que esta Comunión me acerque más a Ti y a mi prójimo.
Oración tradicional antes de la Comunión (basada en Mateo 8,8)
TradicionalOración de humilde acceso
No nos atrevemos a venir a tu Mesa, oh Señor misericordioso, confiando en nuestra propia justicia, sino en tus múltiples y grandes misericordias. No somos dignos ni siquiera de recoger las migajas debajo de tu Mesa. Pero Tú eres el mismo Señor, cuya naturaleza es tener siempre misericordia. Concédenos, pues, Señor clemente, comer la carne de tu amado Hijo Jesucristo y beber su Sangre, para que moremos siempre en Él y Él en nosotros. Amén.
Libro de Oración Común (1662, dominio público)
TradicionalOración del pacto de Wesley
Ya no me pertenezco a mí mismo, sino a Ti. Ponme en lo que quieras, sitúame junto a quien quieras. Ponme a hacer, ponme a padecer. Que sea empleado por Ti o puesto a un lado por Ti, exaltado por Ti o humillado por Ti. Que esté lleno, que esté vacío. Que tenga todas las cosas, que no tenga nada. Libre y de todo corazón entrego todas las cosas a tu disposición y voluntad. Y ahora, oh Dios glorioso y bendito, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Tú eres mío y yo soy tuyo. Así sea. Y que el pacto que he hecho en la tierra sea ratificado en el cielo. Amén.
John Wesley, Servicio del Pacto (1755, dominio público)
TradicionalOración de San Clemente de Roma
Te rogamos, Señor, que nos ayudes y nos defiendas. Libera a los oprimidos, compadécete de los pequeños, levanta a los caídos, muéstrate a los necesitados, sana a los enfermos, haz volver a los de tu pueblo que se han extraviado. Alimenta a los hambrientos, sostén a los débiles, quita las cadenas de los prisioneros. Que toda nación llegue a conocer que Tú solo eres Dios, que Jesucristo es tu Hijo, que nosotros somos tu pueblo, las ovejas de tu prado. Amén.
San Clemente de Roma (m. ~100 d.C.)
SantoLa Oración de Jesús
Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador.
Oración ortodoxa tradicional (cristianismo primitivo)
TradicionalOración de San Juan Crisóstomo antes de la Comunión
Oh Señor mi Dios, sé que no soy digno ni suficiente para que entres bajo el techo de la casa de mi alma, pues todo está desolado y en ruinas, y no tienes en mí un lugar adecuado donde reclinar tu cabeza. Pero así como desde las alturas de tu gloria te humillaste, soporta ahora mi humildad. Como te dignaste yacer en un pesebre en una cueva, dígnate también entrar en el pesebre de mi indigna alma y cuerpo.
San Juan Crisóstomo (m. 407)
SantoOración de San Gregorio Nacianceno
Oh Señor y dueño de mi vida, no me des el espíritu de pereza, de curiosidad, de afán de poder y de palabras vanas. Concede más bien a tu siervo el espíritu de moderación, humildad, paciencia y amor. Oh Señor y Rey, concédeme la gracia de ver mis propias faltas y no condenar a mi prójimo. Porque bendito eres por los siglos de los siglos. Amén.
San Gregorio Nacianceno (m. 390)
SantoOración del examen
Señor, te doy gracias por todos los dones que me has concedido este día. Te pido tu luz para revisar el día que ahora termina. ¿Dónde sentí tu presencia hoy? ¿Dónde respondí a tu gracia? ¿Dónde resistí tu gracia? Señor, muéstrame cómo fallé en amar hoy. Lamento las veces que me aparté de Ti y de los demás. Dame la gracia de comenzar de nuevo mañana, más cerca de Ti, más abierto a tu amor, más dispuesto a servir. Pongo mi confianza en Ti para el día que vendrá.
Basada en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (m. 1556)
SantoOración de la Imitación de Cristo
Concédeme, Señor, saber lo que debo saber, amar lo que debo amar, alabar lo que más te deleita, estimar lo que es precioso a tus ojos, despreciar lo que es despreciable para ti. No me dejes juzgar por lo que ven mis ojos, ni por lo que oyen mis oídos, sino déjame discernir con verdadero juicio entre las cosas visibles y espirituales, y sobre todo, buscar siempre tu voluntad y tu beneplácito.
Tomás de Kempis, La Imitación de Cristo (m. 1471, dominio público)
SantoOración del Maestro Eckhart
Dios está en casa. Somos nosotros los que hemos salido a pasear. Si la única oración que dijeras en toda tu vida fuera 'gracias', eso sería suficiente. La obra exterior nunca puede ser pequeña si la obra interior es grande. Y la obra exterior nunca puede ser grande si la obra interior es pequeña.
Maestro Eckhart (m. ~1328)
SantoOración de San Francisco de Sales
No mires con temor los cambios de la vida; más bien míralos con plena esperanza de que, cuando surjan, Dios, a quien perteneces, te conducirá a salvo a través de todas las cosas; y cuando no puedas resistir, Dios te llevará en sus brazos. No temas lo que pueda suceder mañana; el mismo Padre eterno que cuida de ti hoy cuidará de ti entonces y todos los días. O te protegerá del sufrimiento o te dará una fuerza inquebrantable para soportarlo. Vive en paz, y deja a un lado todos los pensamientos e imaginaciones de ansiedad.
San Francisco de Sales (m. 1622)
SantoOración de Santo Tomás Moro
Dame, buen Señor, el anhelo de estar contigo, no tanto para evitar las calamidades de este mundo, ni tanto por los gozos del cielo, sino simplemente por amor a ti. Dame, buen Señor, una fe plena, una esperanza firme y una caridad ferviente, un amor a ti incomparablemente superior al amor a mí mismo. Dame, buen Señor, paciencia en la tribulación y gracia en todo para conformar mi voluntad con la tuya.
Santo Tomás Moro (m. 1535)
SantoOración de Santa Edith Stein
Oh Dios mío, llena mi alma de santa alegría, valor y fuerza para servirte. Enciende tu amor en mí y camina conmigo por el próximo tramo del camino que tengo ante mí. No veo muy lejos, pero cuando llegue donde ahora se cierra el horizonte, se abrirá una nueva perspectiva, y la recibiré con paz.
Santa Edith Stein (m. 1942)
SantoEl Elixir
Enséñame, Dios mío y Rey, en todas las cosas a verte a ti, y lo que hago en cualquier cosa, hacerlo como para ti. Un hombre que mira un cristal puede detener en él sus ojos; o, si lo prefiere, traspasarlo, y entonces contemplar el cielo. Todos pueden de ti participar: nada hay tan humilde que con esta tintura, 'por amor a ti', no se haga limpio y resplandeciente. Un siervo con esta cláusula hace divino el trabajo; quien barre una habitación como por tus leyes, hace noble eso y la acción.
George Herbert, El Templo (m. 1633, dominio público)
SantoOración de John Donne
Condúcenos, oh Señor Dios, en nuestro último despertar, a la casa y puerta del cielo, para entrar por esa puerta y morar en esa casa, donde no habrá oscuridad ni deslumbramiento, sino una sola luz igual; ni ruido ni silencio, sino una sola música igual; ni temores ni esperanzas, sino una sola posesión igual; ni fines ni principios, sino una sola eternidad igual: en las moradas de tu majestad y tu gloria, por los siglos de los siglos. Amén.
John Donne (m. 1631, dominio público)
SantoCoraza de San Patricio
Cristo conmigo, Cristo dentro de mí, Cristo detrás de mí, Cristo delante de mí, Cristo a mi lado, Cristo para conquistarme, Cristo para consolarme y restaurarme. Cristo debajo de mí, Cristo encima de mí, Cristo en la quietud, Cristo en el peligro, Cristo en el corazón de todos los que me aman, Cristo en la boca del amigo y del extraño.
Oración tradicional irlandesa atribuida a San Patricio
SantoSuscipe de San Ignacio
Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo retorno. Todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que esta me basta.
San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales
SantoGloria al Padre
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Doxología cristiana tradicional
TradicionalLa oración de Jabés
E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh si me dieras bendición, y ensancharas mi término, y si tu mano fuera conmigo, y me libraras de mal, que no me dañe! E hizo Dios que le viniese lo que pidió.
1 Cronicas 4:10 (RV1909)
BíblicaEnséñanos a contar nuestros días
Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio en generación y en generación. Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres. Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche. Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; como la hierba que crece en la mañana: En la mañana florece y crece; á la tarde es cortada, y se seca. Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados. Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros á la luz de tu rostro. Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento. Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos. ¿Quién conoce la fortaleza de tu ira, y tu indignación según que debes ser temido? Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos. Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. Alégranos conforme á los días que nos afligiste, y los años que vimos mal. Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos.
Salmo 90:1-2, 12, 14, 17 (RV1909)
BíblicaVenid, adoremos
VENID, celebremos alegremente á Jehová: cantemos con júbilo á la roca de nuestra salud. Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; aclamémosle con cánticos. Porque Jehová es Dios grande; y Rey grande sobre todos los dioses. Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas. Suya también la mar, pues él la hizo; y sus manos formaron la seca. Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor. Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz,
Salmo 95:1-7 (RV1909)
BíblicaGozo en tu presencia
Michtham de David. GUÁRDAME, oh Dios, porque en ti he confiado. Dijiste, oh alma mía, á Jehová: Tú eres el Señor: mi bien á ti no aprovecha; Sino á los santos que están en la tierra, y á los íntegros: toda mi afición en ellos. Multiplicaránse los dolores de aquellos que sirven diligentes á otro dios: no ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres. Jehová es la porción de mi parte y de mi copa; tú sustentarás mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado. Bendeciré á Jehová que me aconseja: aun en las noches me enseñan mis riñones. A Jehová he puesto siempre delante de mí: porque está á mi diestra no seré conmovido. Alegróse por tanto mi corazón, y se gozó mi gloria: también mi carne reposará segura. Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; ni permitirás que tu santo vea corrupción.
Salmo 16:1-2, 5-11 (RV1909)
BíblicaBienaventurado el varón
BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
Salmo 1:1-3 (RV1909)
Bíblica¡Cuán glorioso es tu nombre!
Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu gloria sobre los cielos! De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, á causa de tus enemigos, para hacer cesar al enemigo, y al que se venga. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste: Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites? Pues le has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo de gloria y de lustre. Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas, y bueyes, todo ello; y asimismo las bestias del campo; Las aves de los cielos, y los peces de la mar; todo cuanto pasa por los senderos de la mar.
Salmo 8:1, 3-6, 9 (RV1909)
Bíblica¡Cuán amables son tus moradas!
Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo para los hijos de Coré. ¡CUÁN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, rey mío, y Dios mío. Bienaventurados los que habitan en tu casa: perpetuamente te alabarán. (Selah.) Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, cuando la lluvia llena los estanques. Irán de fortaleza en fortaleza, verán á Dios en Sión. Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: escucha, oh Dios de Jacob. (Selah.) Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido. Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad. Porque sol y escudo es Jehová Dios: gracia y gloria dará Jehová: no quitará el bien á los que en integridad andan.
Salmo 84:1-2, 4-5, 11-12 (RV1909)
Bíblica¿Quién como el Señor nuestro Dios?
Aleluya. ALABAD, siervos de Jehová, alabad el nombre de Jehová. Sea el nombre de Jehová bendito, desde ahora y para siempre. Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehová. Alto sobre todas las naciones es Jehová; sobre los cielos su gloria. ¿Quién como Jehová nuestro Dios, que ha enaltecido su habitación, Que se humilla á mirar en el cielo y en la tierra? El levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del estiércol, Para hacerlos sentar con los príncipes, con los príncipes de su pueblo.
Salmo 113 (RV1909)
BíblicaAlabad al Señor, naciones todas
ALABAD á Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadle. Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya.
Salmo 117 (RV1909)
BíblicaOrad por la paz de Jerusalén
Cántico gradual: de David. YO me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos. Nuestros pies estuvieron en tus puertas, oh Jerusalem; Jerusalem, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí. Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, conforme al testimonio dado á Israel, para alabar el nombre de Jehová. Porque allá están las sillas del juicio, las sillas de la casa de David. Pedid la paz de Jerusalem: sean prosperados los que te aman. Haya paz en tu antemuro, y descanso en tus palacios. Por amor de mis hermanos y mis compañeros hablaré ahora paz de ti.
Salmo 122 (RV1909)
BíblicaNo confiéis en los príncipes
Aleluya. ALABA, oh alma mía, á Jehová. Alabaré á Jehová en mi vida: cantaré salmos á mi Dios mientras viviere. No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud. Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: en aquel día perecerán sus pensamientos. Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza es en Jehová su Dios: El cual hizo los cielos y la tierra, la mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda verdad para siempre; Que hace derecho á los agraviados; que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados;
Salmo 146:1-7 (RV1909)
BíblicaLa oración de Nehemías
Y dije: Ruégote, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande, y terrible, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos; Esté ahora atento tu oído, y tus ojos abiertos, para oir la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos contra ti cometido; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.
Nehemias 1:5-6 (RV1909)
BíblicaLa oración de dedicación de Salomón
Dijo: Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia á tus siervos, los que andan delante de ti de todo su corazón; Que has guardado á tu siervo David mi padre lo que le dijiste: dijístelo con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como aparece este día. Ahora pues, Jehová Dios de Israel, cumple á tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No faltará varón de ti delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, que anden delante de mí como tú has delante de mí andado.
1 Reyes 8:23, 25 (RV1909)
BíblicaLo que el Señor pide de ti
Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.
Miqueas 6:8 (RV1909)
BíblicaMi gracia te basta
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.
2 Corintios 12:9 (RV1909)
BíblicaNo os afanéis por vuestra vida
No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos? Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:31-33 (RV1909)
BíblicaEl gran mandamiento
Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Mateo 22:37-40 (RV1909)
BíblicaPermaneced en mí
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. El que en mí no estuviere, será echado fuera como mal pámpano, y se secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y arden. Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me amó, también yo os he amado: estad en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
Juan 15:5, 9-11 (RV1909)
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